En Dota 2, la llegada de Muerta introduce un nuevo enfoque en el control del juego. Este personaje destaca por su habilidad para combinar el combate a distancia con la manipulación de la muerte, proporcionando una experiencia única tanto en la narrativa como en la jugabilidad. Muerta es descrita como una sirvienta de la muerte, encargada de cazar almas que no logran cruzar el velo espiritual.
Muerta posee un conjunto de habilidades que la posicionan como carry, nuker y disabler, adaptándose a diversas situaciones en el campo de batalla. Su complejidad es superior a la media, ya que requiere un gran control de posicionamiento y sincronización. La combinación de ataques físicos y daño mágico en su kit permite un estilo de juego dinámico, donde cada habilidad se alimenta de la anterior.
Una de sus habilidades clave, Dead Shot, lanza una bala espectral que no solo inflige daño, sino que también provoca un efecto de miedo en el primer héroe golpeado por el rebote. Esto puede cambiar drásticamente la dinámica de una pelea, forzando a los enemigos a actuar de manera descoordinada. La habilidad destaca la importancia de la planificación y el posicionamiento estratégico para maximizar su efectividad.