El gobierno de Estados Unidos ha presentado cargos contra tres empresarios chinos por presuntamente desviar servidores de computación de alto rendimiento hacia China, utilizando tecnología de inteligencia artificial estadounidense. Los acusados son Yih-Shyan “Wally” Liaw, cofundador de Supermicro; Ruei-Tsang “Steven” Chang, gerente de ventas de la empresa en Taiwán; y Ting-Wei “Willy” Sun, un contratista de la misma compañía.
Supermicro ha señalado que Liaw y Chang se encuentran en licencia administrativa, mientras que la relación con Sun ha sido terminada. La empresa enfatizó que no está nombrada como demandada en la acusación y que las acciones de estos individuos contravienen sus políticas y controles de cumplimiento.
Según la acusación, los tres individuos eludieron leyes de exportación utilizando documentos falsos y montando servidores falsos para engañar a los inspectores. Se alega que los verdaderos servidores fueron enviados a China, mientras que los falsos se quedaron en EE. UU. Además, se reporta que los involucrados utilizaban un secador de pelo para quitar etiquetas y números de serie de los servidores, un proceso que fue capturado en video por cámaras de vigilancia.
El fiscal Jay Clayton advirtió que estos esquemas de desvío representan una amenaza directa a la seguridad nacional estadounidense y generan miles de millones de dólares en ganancias ilícitas. Los compradores potenciales en China buscan adquirir chips de inteligencia artificial para desarrollar sus propios modelos competitivos, lo que ha llevado a EE. UU. a restringir las exportaciones.