El juicio en curso entre Elon Musk y Sam Altman ha revelado una serie de documentos que evidencian la preocupación de los multimillonarios sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. El caso se centra en la afirmación de Musk de haber sido engañado por Altman respecto a la conversión de OpenAI en una empresa con fines de lucro.
Una de las declaraciones más destacadas provino de Stuart Russell, un científico informático reconocido en el campo de la IA. Su testimonio, presentado el 2 de diciembre de 2025, aborda los riesgos de extinción asociados con la inteligencia general artificial (AGI). Russell enfatiza la necesidad de evaluar estos riesgos en comparación con otros peligros, como el impacto de asteroides.
Durante su declaración, Russell cuestionó la validez de las estimaciones de riesgo presentadas por otros expertos, incluyendo un 25% mencionado por el economista del MIT Daron Acemoglu. Afirmó que la percepción razonable del riesgo debería estar más cerca de 1 en 100 millones por año. Esta opinión refleja un consenso entre varios líderes en tecnología, como Sundar Pichai y Demis Hassabis, quienes comparten sus inquietudes sobre el futuro de la IA.