La reciente decisión de un tribunal de competencia en el Reino Unido permite que la demanda de $900 millones contra Valve avance, un hecho que ha generado reacciones en la comunidad de videojuegos. Tim Sweeney, CEO de Epic Games, ha expresado su apoyo a esta acción legal, que acusa a Valve de restringir injustamente a los desarrolladores de videojuegos al impedirles ofrecer precios más bajos en otras plataformas.
La demanda, presentada en 2024, sostiene que Valve exige que todo el contenido adicional para juegos adquiridos en Steam también se compre a través de su plataforma, lo que ha llevado a precios inflados para los consumidores en el Reino Unido. A pesar de los intentos de Valve de bloquear la demanda argumentando que no debería proceder como una acción colectiva, el tribunal desestimó esta solicitud.
Sweeney ha señalado específicamente el problema de los contenidos descargables (DLC), indicando que aunque los desarrolladores pueden vender estos en otras plataformas, Valve no permite que se ofrezcan directamente a través de tiendas dentro del juego. Esto ha sido comparado por Sweeney con un concesionario de automóviles que exige un porcentaje de las compras de combustible, lo cual considera injusto para los desarrolladores.
Aunque Epic no es parte de la demanda, su lucha contra la tarifa del 30% de Steam y la prohibición de redirigir usuarios a métodos de compra alternativos ha sido uno de los pilares del Epic Games Store. En 2019, Sweeney llegó a afirmar que si Steam redujera su tarifa al 12%, el panorama del mercado de videojuegos cambiaría drásticamente.