La creación de Frozen Quills, el primer equipo universitario de deportes electrónicos en Burgos, marca un hito en la educación digital de la región. Este equipo es fruto de la colaboración entre la Universidad de Burgos y el Burgos Gaming Club, y tiene como objetivo no solo competir en videojuegos, sino también fomentar la formación y el desarrollo de talento en un entorno inclusivo.
El proyecto se establece como una plataforma sólida con respaldo institucional, ofreciendo recursos y una visión que busca crear un modelo sostenible en el ámbito universitario. En este contexto, la UBU se posiciona como un referente en la integración de los eSports en la educación, reconociendo su valor como un espacio de aprendizaje y conexión con los intereses de la nueva generación de estudiantes.
Daniel Arroyo Cano, estudiante de Diseño de Videojuegos y miembro activo de Burgos Gaming Club, destaca que la iniciativa surge de la experiencia previa de sus integrantes en competiciones de videojuegos. Con Frozen Quills, se espera no solo competir, sino también innovar en la cultura digital y académica de la ciudad.