Canonical ha confirmado la restauración de sus servicios tras una serie de ataques DDoS que comenzaron el 30 de abril y fueron reportados el 1 de mayo. Aunque la mayoría de las funcionalidades se han recuperado, algunos usuarios podrían experimentar un rendimiento degradado a medida que los sistemas vuelven a la normalidad.
El ataque afectó a repositorios clave, incluyendo aquellos destinados a actualizaciones de seguridad para Ubuntu, lo que generó inconvenientes para los usuarios del sistema operativo. A pesar de esto, algunos espejos locales permitieron el acceso a actualizaciones necesarias en ciertos momentos.
La razón detrás del ataque sigue siendo incierta. Un grupo denominado The Islamic Cyber Resistance en Irak supuestamente se atribuyó la acción a través de Telegram, aunque Canonical no ha confirmado esta información ni ha especificado los motivos del ataque. Este incidente plantea interrogantes sobre la motivación de atacar un sistema de código abierto tan popular.