Valve se enfrenta a una demanda que podría costarle hasta 656 millones de libras (aproximadamente 897.7 millones de dólares). El tribunal británico permitió que el caso continúe, lo que fue confirmado por Reuters. La demanda fue presentada en junio de 2024 en nombre de hasta 14 millones de personas en el Reino Unido que adquirieron juegos o contenido adicional a través de Steam desde 2018.
La abogada Vicki Shotbolt es la responsable de llevar adelante esta acusación, donde se alega que Valve impone condiciones que impiden a los editores vender sus productos a precios más bajos en otras plataformas. Asimismo, se afirma que Valve exige a los usuarios comprar todo el contenido adicional a través de Steam si adquirieron el juego en esa plataforma, lo que "bloquea" a los usuarios para realizar compras en otras tiendas.
Los abogados de Shotbolt argumentaron en una audiencia en octubre que esto permite a Valve cobrar comisiones "injustas y excesivas" de hasta el 30 por ciento. Valve, por su parte, argumenta que la demanda no debería ser certificada para avanzar a juicio, aunque el tribunal de apelaciones de competencia de Londres dictaminó lo contrario. Hasta el momento, no se ha establecido una fecha para el juicio.