Kingston ha logrado un hito al enviar 100 millones de unidades de su SSD A400 SATA desde su lanzamiento en 2017. Este modelo, disponible en capacidades de 240 GB, 480 GB y 960 GB, ofrece velocidades de lectura y escritura de hasta 500 MB/s y 450 MB/s respectivamente. Aunque estas cifras pueden parecer modestas en comparación con los últimos SSD PCIe Gen 5, el A400 sigue siendo relevante para muchos usuarios.
Los SSD SATA como el A400 son considerados "salvavidas" para computadoras más antiguas, mejorando significativamente los tiempos de carga en juegos. Un estudio comparativo mostró que mientras un disco duro tradicional tardó 218 segundos en cargar el nivel de Starfield, el A400 lo hizo en solo 19 segundos. Aunque los SSD NVMe más recientes son más rápidos, la diferencia en algunos casos no es tan drástica, ya que un SSD Gen 5 solo redujo el tiempo a menos de 15 segundos.
Además, los SSD PCIe pueden consumir carriles PCIe, lo que puede ser un factor limitante en placas base de menor especificación. Por ello, en algunas configuraciones, optar por un SSD SATA puede ser más ventajoso para no comprometer el rendimiento del sistema.