Un nuevo récord mundial ha sido establecido para la velocidad de reloj más alta alcanzada por un procesador de escritorio, marcando 9,206 MHz con un Intel Core i9 14900KF. Este logro fue posible gracias a técnicas de overclocking extremo, donde el equipo desactivó los núcleos E y HyperThreading, utilizando solo un núcleo P para alcanzar esta impresionante cifra. Además, se implementó una configuración de DRAM dual-channel DDR5-5792 altamente optimizada.
El récord anterior era de 9,118 MHz y había sido logrado con un chip de la misma serie, aunque el 14900KS suele ser la elección preferida para estos intentos. La diferencia en el rendimiento se debe en parte al uso de una gran cantidad de nitrógeno líquido, un recurso crucial en este tipo de competiciones.
A pesar de que la velocidad máxima alcanzada se acerca a la mítica cifra de 10 GHz, Intel ha hecho un cambio en su enfoque hacia arquitecturas más eficientes en lugar de simplemente aumentar las velocidades de reloj. Con los futuros procesadores Arrow Lake y Nova Lake, la compañía parece priorizar el equilibrio entre rendimiento y consumo energético.