El director del juego Assassin's Creed Hexe, Benoit Richer, ha abandonado el proyecto, convirtiéndose en el segundo director de nivel superior en dejar el equipo este año. Esto sigue a la salida del director creativo Clint Hocking en febrero. Richer anunció su cambio de carrera a través de LinkedIn y es cofundador de un nuevo estudio llamado Servo Games, junto a otros tres exdesarrolladores de Ubisoft.
Ubisoft aún no ha revelado quién reemplazará a Richer como director de Hexe. La salida consecutiva de líderes senior en el desarrollo de un juego suele ser una señal preocupante. Hexe ha mantenido un aire de misterio, con una temática que evoca a las brujas, evidenciada por su logotipo en el tráiler de revelación de 2022.
El juego se presenta como una experiencia diferente a la era de los RPG de acción de mundo abierto que comenzó con Assassin's Creed Origins en 2017. Mientras tanto, Assassin's Creed 4: Black Flag tendrá un remake titulado Black Flag Resynced, que se lanzará el 9 de julio, manteniendo elementos clásicos como la violencia, a pesar de las preocupaciones sobre su contenido.