El estudio británico Build A Rocket Boy (BARB), fundado por el ex-presidente de Rockstar North, Leslie Benzies, ha confirmado una nueva ronda de despidos, marcando su segundo recorte en menos de un año. A través de un comunicado de su CEO, Mark Gerhard, se indicó que un número no revelado de empleados ha sido despedido, lo que resalta un contexto complicado tras el lanzamiento de su juego MindsEye, que recibió críticas negativas.
Gerhard mencionó que el lanzamiento estuvo afectado por "espionaje organizado y sabotaje corporativo", lo que llevó a la compañía a investigar actividades criminales asociadas. Este proceso ha tomado más tiempo del esperado, pero ha proporcionado pruebas contundentes sobre estas acciones ilegales. A pesar del esfuerzo del equipo de desarrollo, la situación ha obligado a BARB a considerar más recortes de personal.
En junio de 2025, el estudio ya había realizado despidos significativos, y aunque no se especificó la cantidad, se estima que podrían superar los 100. Posteriormente, un grupo de empleados actuales y antiguos firmó una carta abierta denunciando una gestión desastrosa y condiciones laborales insostenibles. Además, en febrero de este año, BARB fue acusada de instalar tecnología de vigilancia en los equipos de trabajo sin el conocimiento de los empleados.