El próximo 5 de febrero, se lanzará Dragon Quest VII Reimagined para PlayStation 5, una reinterpretación del clásico título de 2000, Dragon Quest VII: Fragments of the Forgotten Past. Este remake presenta un estilo visual diorama en 3D y una estética artesanal que recuerda a muñecos. Además, incluye nuevas tramas, entre ellas una que reúne al héroe con su amigo Kiefer, ahora adulto.
El productor Takeshi Ichikawa ha compartido detalles sobre el proceso creativo detrás de esta actualización, que busca atraer a una nueva generación de jugadores más de 25 años después del lanzamiento original. El título original fue aclamado por ser el primero en la serie en presentar polígonos en 3D y ofrecer una aventura que superaba las 100 horas de juego.
Ichikawa reflexionó sobre su experiencia personal con el juego, recordando que, a pesar de no haberlo terminado en su infancia, lo revisitaría más tarde como adulto y se sorprendería por la profundidad y oscuridad de su narrativa. Este aspecto melancólico ha sido un tema recurrente en las conversaciones con Yuji Horii, creador de la serie, quien también ha destacado las temáticas complejas presentes en el juego.