Ubisoft ha iniciado el año con un importante cambio en su estructura organizativa, anunciado el 21 de enero. Este ajuste incluye la cancelación de varios títulos y despidos, así como un compromiso de recortes adicionales de costos. La compañía ahora está dividida en cinco "casas creativas", donde se agrupan sus diversas franquicias.
Franquicias clave como Assassin's Creed, Far Cry y Rainbow Six se han reunido en una de estas casas creativas respaldada por Tencent, mientras que Just Dance y Miner Tycoon se encuentran en otra. El CEO Yves Guillemot afirmó que esta reestructuración busca "crear las condiciones para un regreso al crecimiento sostenible con el tiempo". Sin embargo, tras el anuncio, las acciones de Ubisoft sufrieron una caída, dejando a muchos empleados con interrogantes sobre cómo esta nueva organización facilitará el anhelado crecimiento sostenible.
Expertos como David Cole y Michael Futter han señalado que el término "crecimiento sostenible" se ha convertido en un concepto ambiguo dentro de la industria. La presión por priorizar a los accionistas puede dificultar la sostenibilidad real del negocio. A pesar de los desafíos, algunos analistas creen que Ubisoft no tiene muchas opciones más que realizar una revisión drástica de su modelo operativo.