Un detalle curioso sobre el desarrollo del antiguo Administrador de Tareas de Microsoft es que su creador, Dave Plummer, dejó accidentalmente su número de teléfono dentro del código. Este hallazgo revela la historia de un error que, aunque fue inadvertido, podría haber tenido un gran impacto.
Durante la creación de la aplicación en los años 90, Plummer notó que la utilización del CPU a veces superaba el 100%, lo que no debería ocurrir si los cálculos eran correctos. Al verificar su trabajo, se dio cuenta de que el problema podría estar relacionado con un error en el núcleo del sistema, lo que dificultó que sus sugerencias fueran tomadas en serio por los desarrolladores del mismo.
Para intentar resolver el problema, Plummer incluyó su nombre y número de teléfono en el código a través de aserciones. Esto significaba que si ocurría un error, cualquier persona que lo encontrara podría contactarlo directamente. A pesar de tener el mismo número hasta el día de hoy, nunca recibió una llamada relacionada con el error.
Con el lanzamiento de la versión beta de Windows, miles de usuarios potenciales podrían haber visto su número en caso de que algo saliera mal, lo que añade un toque de humor a la historia del desarrollo de software de esa época.