En el ámbito de los videojuegos de rol, la eterna discusión sobre la preferencia entre personajes predefinidos y la creación de héroes personalizados sigue generando debate. Muchos jugadores, como los que disfrutan de títulos como Baldur's Gate, Dragon Age y Fallout, prefieren tener la libertad de desarrollar su propio personaje desde cero, lo que permite una experiencia de juego más flexible y personalizada.
Sin embargo, también hay un gran aprecio por juegos con protagonistas bien definidos, como Mass Effect, The Witcher y Disco Elysium, que ofrecen historias profundas y narrativas envolventes. A pesar de que estos títulos pueden limitar la personalización del personaje, logran conectar emocionalmente con los jugadores a través de elecciones impactantes y desarrollo de la trama.
La dicotomía entre los RPGs de personajes en blanco y aquellos con protagonistas establecidos resalta la diversidad del género. Mientras algunos jugadores buscan la creatividad en la construcción de personajes, otros valoran las tramas complejas y sus ramificaciones. Por lo tanto, cada tipo de RPG tiene su propio atractivo, lo que complica la elección de un favorito definitivo.