El juego One In A Thousand se presenta como un desafío sorprendentemente complicado en el género de juegos de objetos ocultos, a pesar de su apariencia relajante. Desarrollado por Matteo Silvestro, este título permite a los jugadores buscar un trébol de cuatro hojas entre un total de 2,500 tréboles en pantalla, aunque la tasa real en la naturaleza es de uno por cada 5,000.
Silvestro decidió que la dificultad no debía ser abrumadora y ajustó la tasa de aparición del trébol de cuatro hojas a 1 entre 2,000 después de realizar pruebas de juego. Reconoció que, aunque mantener el realismo podría ser interesante, podría frustrar a los jugadores. Además, ha incorporado un sistema de pistas sutil que permite descubrir mariquitas escondidas, lo que añade un elemento extra al juego.
Inspirado en su propio amor por la búsqueda de tréboles en la vida real, Silvestro ha diseñado partes del juego basándose en sus experiencias personales. Su diario, que registra cada trébol especial encontrado, refleja uno similar que él mismo utiliza, lo que aporta un toque auténtico a la experiencia de juego.