Las acusaciones de irregularidades financieras en torno a Ashes of Creation han salido a la luz tras la reciente cancelación del juego y el despido de su equipo de desarrollo. Este proyecto, que recaudó $3.2 millones en Kickstarter en 2017, se ha visto envuelto en un escándalo que involucra a su director creativo, Steven Sharif, y a otros líderes de la compañía, quienes anunciaron su renuncia a finales de enero de 2026.
Unos días atrás, el YouTuber NefasQS compartió detalles sobre las afirmaciones de Jason Caramanis, un inversionista que acusó a Sharif de mal manejo corporativo. Caramanis sostiene que Sharif utilizó fondos destinados a la empresa para gastos personales, incluyendo un préstamo de $1 millón que fue devuelto a su madre, así como un acuerdo de $60 millones con iDreamSky que no se concretó, lo que llevó a problemas de pago a los desarrolladores. Se estima que la deuda acumulada oscila entre $100 y $140 millones.
Estos eventos han generado un conflicto con la declaración de Sharif, quien había manifestado que el "directorio comenzó a dirigir acciones que no podía aceptar éticamente". Aunque aún no se han presentado pruebas concluyentes en un tribunal, el YouTuber y abogado Andrew Esquire sugiere que hay una alta probabilidad de que esta situación tenga repercusiones legales significativas.