El juego Mirror's Edge ha sido recordado por sus niveles iniciales que capturan la esencia del free-running, ofreciendo una experiencia emocionante y fluida en un entorno urbano. Los jugadores controlan a Faith, una Runner que se desplaza entre los tejados para entregar mensajes de forma clandestina, mientras investiga la situación de su hermana, una policía acusada de asesinato.
A pesar de las expectativas generadas por el anuncio de su secuela, Mirror's Edge Catalyst, la recepción del juego fue mixta, dejando a muchos fans con un sabor agridulce. Aunque visualmente impresionante, el juego enfrentó críticas por algunos aspectos jugables que obstaculizaban la experiencia general.
El legado de Mirror's Edge sigue vivo, con la nostalgia que muchos sienten hacia su innovadora jugabilidad y su estética vibrante. A medida que los jugadores rememoran sus momentos favoritos, la influencia del título se hace evidente en el género de plataformas en primera persona.