El servicio de suscripción de Xbox Game Pass ha sido objeto de críticas por su aumento de precios, con un incremento del 50% en el costo de Game Pass Ultimate, que pasó de $19.99 a $29.99 al mes. Esta situación ha llevado a la nueva directora de Xbox, Asha Sharma, a reconocer que el modelo actual no es sostenible a largo plazo. En un memorando interno, destacó que la plataforma necesita ofrecer una mejor relación calidad-precio para los jugadores.
Desde su lanzamiento en 2017, donde el acceso completo a la biblioteca costaba $9.99, el valor percibido del servicio ha disminuido. Actualmente, existen diferentes niveles de suscripción, lo que complica la experiencia del usuario. La confusión sobre qué títulos, como Silksong y el nuevo Fable, están disponibles en cada modelo ha generado frustración entre los suscriptores.
Además, la noción de un 'Netflix para juegos' ha perdido atractivo, especialmente entre los desarrolladores. Algunos han expresado preocupaciones sobre la viabilidad de este modelo de negocio, argumentando que ofrecer juegos gratuitamente puede desincentivar las compras. Con la intención de revisar su enfoque, Xbox planea realizar cambios significativos en el Game Pass que se alineen mejor con la integridad de su hardware de consola.