World of Warcraft ha iniciado un importante proceso de rediseño de todas sus especializaciones, con el objetivo de que funcionen sin la necesidad de modificaciones de interfaz (addons). Este cambio busca simplificar la complejidad de las clases, que anteriormente dependían de herramientas que automatizaban decisiones como el uso de habilidades, complicando la experiencia de juego.
Las reacciones ante estos cambios han sido variadas. Algunos jugadores, como los que utilizan el pícaro forajido, notan mejoras, mientras que otros se sienten insatisfechos por la eliminación de elementos esenciales de sus clases. Recientemente, Paul Kubit, director asociado del juego, destacó que el feedback de los jugadores ha sido "apasionado", reflejando el apego que tienen a sus personajes, como el Sacerdote o el cazador.
Algunas modificaciones ya han sido revertidas, como las realizadas a la clase Paladín, en respuesta a las solicitudes de los jugadores. Kubit enfatizó que el equipo está comprometido con un proceso de retroalimentación constante para el diseño de clases. La comunidad aún no ha visto la versión final de las especializaciones de Midnight, y se anticipan más ajustes basados en las opiniones de los usuarios.