La próxima expansión de World of Warcraft, titulada The Last Titan, promete explorar zonas clásicas, comenzando con Arator's Journey, que llevará a los jugadores a través de antiguas áreas del juego. Este cambio de enfoque marca una notable diferencia respecto a expansiones anteriores, que habitualmente se centraban en la introducción de nuevos continentes y dimensiones.
Blizzard Entertainment ha decidido no dejar de lado el vasto mundo de Azeroth, permitiendo a los jugadores regresar a lugares icónicos como Light's Hope Chapel y Wyrmrest Temple. Durante una entrevista, el director asociado del juego, Paul Kubit, subrayó la importancia de utilizar estos espacios en la narrativa del juego, evitando que queden en el olvido.
Si bien la actualización de gráficos y texturas de zonas de 2007 plantea desafíos, los desarrolladores creen que esto no afectará la experiencia de la mayoría de los jugadores. Jake Shillan, diseñador del juego, reveló que también se está trabajando en expandir la historia de la tribu Amani, que ha tenido un papel limitado hasta ahora.