Arc Raiders ha experimentado una evolución notable desde su concepción inicial como un juego centrado en PvE hasta convertirse en un exitoso shooter de extracción. En una charla en la GDC, el director de producción Caio Braga compartió detalles sobre las distintas direcciones que el equipo exploró en sus inicios. A su llegada en 2020, los desarrolladores tenían visiones muy diversas del concepto del juego, que iban desde un battle royale hasta un juego cooperativo similar a Shadow of the Colossus.
La falta de una visión clara llevó a múltiples pruebas de juego donde las características se superponían y se contradecían. A pesar de que el equipo de armas creaba armamento potente, el trabajo del equipo de inteligencia artificial complicaba el juego, haciendo que los enemigos fueran más desafiantes y las armas menos efectivas. Además, las decisiones sobre la interfaz de usuario fluctuaban, generando confusión entre los jugadores.
Finalmente, el equipo decidió implementar un cambio significativo, conocido como Hail Mary, para establecer una dirección más clara. Aunque las pruebas internas indicaron que el juego era divertido, las pruebas externas revelaron que no era consistentemente entretenido. Esta situación llevó a Embark a realizar un reinicio del proyecto, a pesar de los años y recursos ya invertidos, confiando en que los fundamentos sólidos del juego podrían guiar su éxito futuro.