Eric Barone, creador de Stardew Valley, ha aclarado en redes sociales que no se implementarán divorcios ni infidelidades en el juego, desmintiendo así rumores recientes. En una entrevista con Game Informer, Barone mencionó que algunos jugadores han expresado interés en casarse con personajes como Caroline, Robin o Demetrius, pero enfatizó que eso significaría romper familias en el pueblo, lo cual rechaza por motivos morales.
Barone comentó que, aunque no está a favor de la infidelidad, considera que en un juego de tipo sandbox los jugadores deberían poder realizar acciones cuestionables, siempre y cuando enfrenten consecuencias serias por sus decisiones. Sin embargo, también reflexionó sobre si tales situaciones serían demasiado realistas para un juego que debería servir como un escape.
El revuelo surgió tras una interpretación errónea de sus declaraciones, especialmente después de que un medio japonés, Automaton, tradujera sus palabras de manera incorrecta, sugiriendo que se estaban considerando estas características. Barone precisó que la única idea que había considerado era permitir que los jugadores rompieran relaciones como las de Pierre y Caroline, pero que eso también sería complicado y requeriría ajustes importantes en el diálogo del juego.