Erik Wolpaw, conocido por su trabajo en la industria de los videojuegos, se ha mantenido activo tras su salida de Valve en 2017, regresando como contratista. Ha colaborado en proyectos como Artifact y Aperture Desk Job, además de haber sido parte fundamental en el desarrollo de títulos icónicos como Portal y Half-Life 2.
Recientemente, Wolpaw ha estado disfrutando de Slay the Spire 2, un juego que juega tanto en solitario como en modo cooperativo con su hijo. A pesar de que considera que el equilibrio del juego puede no estar completamente logrado, se divierten en las partidas, llegando hasta el Ascension 10. Para él, la novedad de esta secuela radica en la inclusión de más contenido y variaciones en la jugabilidad, aunque aún no alcanza el nivel de balance del primer juego.
Wolpaw inició su carrera como periodista en sitios como Gamespot, cofundando posteriormente Old Man Murray. Su pasión por los videojuegos comenzó en su adolescencia con un TRS-80, lo que lo llevó a perseguir una carrera en el desarrollo de juegos, donde ha dejado una huella significativa.