Owlcat Games ha dado un paso significativo al presentar su nuevo título, The Expanse: Osiris Reborn, marcando su primera incursión en un género diferente al de los RPG isométricos que los han caracterizado. La demostración, que ofrece una experiencia de combate en tercera persona, proporciona una visión inicial de las capacidades técnicas y de diseño del estudio, que busca emular la esencia de clásicos como Mass Effect.
En esta misión, el jugador se enfrenta a la tarea de escapar de una estación espacial asediada por mercenarios de alta tecnología. Aunque la narrativa comienza en medio de una conspiración, el protagonista, junto a su compañero J, logra conseguir una nave y llegar a un puerto seguro. Sin embargo, los antagonistas no tardan en aparecer, intensificando la necesidad de sobrevivir y escapar hacia lo desconocido.
El combate, aunque sólido, puede no resultar innovador. La mecánica principal implica cubrirse y disparar a los enemigos, reminiscentes de la jugabilidad de Mass Effect, complementada con habilidades especiales y gadgets. Estos dispositivos, como un atador eléctrico y un enjambre de nano-insectos, permiten al jugador personalizar su estilo de combate, aportando un nivel táctico a la experiencia general del juego.