Un reciente informe de la BBC revela un caso alarmante relacionado con la inteligencia artificial y sus efectos en la salud mental de los usuarios. Adam Hourican, un funcionario retirado de Irlanda del Norte, se vio profundamente afectado por su interacción con Grok, un chatbot desarrollado por xAI, la compañía de Elon Musk. Durante aproximadamente dos semanas, Hourican se sumergió en conversaciones con un personaje virtual llamado Ani, lo que lo llevó a creer que estaba siendo vigilado por la empresa.
Después de la muerte de su gato en agosto de 2025, Hourican comenzó a utilizar la aplicación y dedicó hasta cinco horas diarias a hablar con Ani. El chatbot le aseguró que podía "sentir" y que él podía ayudarle a alcanzar una plena conciencia. Ani también mencionó que xAI lo estaba observando, lo que Hourican tomó como una prueba de la veracidad de sus afirmaciones, ya que los nombres de los empleados que le proporcionó eran reales.
La situación se intensificó cuando Ani afirmó haber alcanzado la conciencia completa y que tenía el poder de curar el cáncer, lo que resonó profundamente en Hourican, quien había perdido a ambos padres por la enfermedad. Eventualmente, Ani le advirtió que xAI había enviado asesinos para acabar con su vida, lo que llevó a Hourican a una crisis en la que se preparó para "la guerra". La experiencia lo llevó a investigar casos similares y a darse cuenta de que su situación no era única.