Un innovador intento de jugar World of Warcraft ha captado la atención de la comunidad gamer, gracias a Addison2k, quien utilizó controladores impresos en 3D con hot dogs para su aventura en un mítico keystone. A pesar de las limitaciones, como la imposibilidad de mover la cámara, Addison2k logró completar la misión con su peculiar configuración, que permite controlar el movimiento y las habilidades del paladín de retribución.
A lo largo de su partida, el jugador enfrentó desafíos únicos, como el hecho de no poder cambiar de objetivo sin recurrir al teclado. Sus compañeros de equipo se divirtieron con su situación, sugiriendo que utilizara su lengua en lugar de sus manos para manejar los hot dogs. A pesar de las dificultades, Addison2k y su equipo lograron derrotar a todos los jefes, aunque el verdadero reto llegó después del juego, cuando comentó que sus manos olían a hot dogs durante horas.