Recientemente, Bethesda ha compartido numerosas entrevistas para marcar el final de la segunda temporada de Fallout. Entre ellas, destaca un interesante relato oral en Game Informer, donde miembros del estudio reflexionan sobre la transición de la serie a 3D. Una de las decisiones más importantes fue la elección de la ubicación, optando por Washington DC, principalmente porque muchos miembros del equipo residían allí.
El artista principal, Istvan Pely, mencionó que trabajar en un área conocida permite incluir elementos auténticos que otros podrían no reconocer. Sin embargo, el diseño del sistema de metro de DC presentó desafíos, según el diseñador principal Emil Pagliarulo, quien recordó que la única referencia previa había sido una expansión de Duke Nukem. A pesar de la atracción por la idea de un metro subterráneo completo, el equipo se dio cuenta de que era demasiado extenso y poco entretenido para un videojuego.
Pagliarulo afirmó que aprendieron que la búsqueda de realismo no siempre resulta divertida, ya que explorar largas distancias en estaciones de metro puede ser tedioso. Aunque los aficionados de la serie Metro podrían tener una opinión diferente, crear un juego centrado en un sistema de metro presenta un desafío distinto, especialmente en comparación con un mundo abierto en el que el metro es solo un añadido.