En el juego Midnight Ramen Shop, los jugadores asumen el rol de un propietario de un restaurante de ramen, inspirado en la popular cadena japonesa Ichiran. Los clientes no interactúan directamente con el jugador; en su lugar, completan un formulario para personalizar su pedido, lo que minimiza el estrés de la atención al cliente.
El proceso de preparación es sencillo y eficiente. Los jugadores deben utilizar herramientas específicas para cada ingrediente, comenzando con el caldo y los fideos, seguido de los aceites aromáticos y los toppings elegidos por el cliente. Una vez completado el pedido, se entrega al cliente y se recoge el pago. En las primeras etapas del juego, es fácil mantener un buen ritmo en la cocina, logrando servir a los clientes rápidamente.
A pesar de lo entretenido que puede ser, el flujo de clientes es limitado, lo que reduce la presión de atender a muchos comensales al mismo tiempo. La demo del juego sugiere que la experiencia puede volverse monótona, ya que los pedidos no aumentan significativamente con el tiempo, lo que puede llevar a los jugadores a sentir que no avanzan en el juego.