La situación de los dispositivos portátiles que utilizan el procesador AMD Ryzen Z1 y Z1 Extreme es preocupante, ya que no han recibido actualizaciones de controladores para su GPU integrada en los últimos seis meses. Este hecho ha llevado a rumores sobre el posible abandono del soporte por parte de AMD, especialmente tras el rendimiento deficiente de Resident Evil Requiem en el Asus ROG Ally, donde apenas se alcanzaron tasas de cuadros de un solo dígito a 720p.
El rendimiento del ROG Ally contrasta notablemente con el de otros dispositivos, como el Steam Deck, que logró un promedio de 40 fps en condiciones similares. Esta discrepancia sugiere que la falta de actualizaciones de controladores es un factor determinante en la diferencia de rendimiento, a pesar de que el Ryzen Z1 Extreme es más potente que el chip semi-personalizado de la consola de Valve.
Además, el Lenovo Legion Go, que también utiliza el Z1 Extreme, enfrenta la misma falta de soporte, ya que no ha recibido un nuevo controlador desde septiembre del año pasado. A pesar de que aún hay miles de juegos que pueden ejecutarse en estas plataformas, la recomendación es evitar la compra de dispositivos basados en el Ryzen Z1 en este momento debido a la falta de actualizaciones.