Los sistemas de parry se han convertido en un elemento esencial en muchos juegos de combate populares. Este mecanismo, que permite a los jugadores desviar ataques, ha sido implementado en títulos que van desde Clair Obscur: Expedition 33 hasta Doom Eternal, generando opiniones encontradas entre los jugadores. Algunos lo consideran un avance innovador, mientras que otros lo ven como una mecánica tediosa.
Desde su introducción en Street Fighter III en 1997, donde se podían ejecutar parrys altos y bajos, el concepto ha evolucionado. Cuatro desarrolladores, incluyendo a Red Candle Games y Odd Bug Studio, han compartido que un buen sistema de parry no solo requiere precisión en el momento de pulsar un botón, sino que también brinda a los jugadores más opciones para navegar y planificar sus encuentros en combate.
Además, los sistemas de parry pueden influir en la temática y el ambiente de un juego. Por ejemplo, en la serie Tails of Iron de Odd Bug, los jugadores deben reconstruir su hogar mientras enfrentan retos significativos, y el combate se diseñó para reflejar esa carga emocional. La incorporación efectiva de esta mecánica puede sumergir a los jugadores en la narrativa del juego, ya sea como guerreros solitarios o soldados en batallas épicas.