Un reciente sondeo realizado durante la Game Developers Conference (GDC) reveló que el 52% de los encuestados considera que la inteligencia artificial generativa es perjudicial para la industria de los videojuegos, mientras que solo un 7% opina que es beneficiosa. Este sentimiento negativo se ha intensificado entre los desarrolladores, quienes se preocupan por la seguridad laboral tras los despidos masivos ocurridos después del auge del COVID-19.
Moritz Baier-Lentz, director de juegos en Lightspeed Venture Partners, expresó su tristeza al notar la falta de aceptación de esta tecnología en el sector. Durante una discusión grupal sobre cómo aprovechar las tendencias en el compromiso del cliente, Baier-Lentz acusó a algunos desarrolladores de demonizar una tecnología que podría revolucionar el desarrollo de videojuegos.
A pesar de las preocupaciones sobre el uso no consensuado del trabajo de artistas y la calidad de los resultados generados por la inteligencia artificial, representantes de grandes empresas tecnológicas, como Nvidia, defienden que la IA, aunque imperfecta, está en constante mejora y podría ampliar las posibilidades para los desarrolladores. En un panel, el vicepresidente de investigación en aprendizaje profundo aplicado de Nvidia, Bryan Catanzaro, afirmó que el uso de IA es fundamental en la programación actual, aunque subrayó la necesidad de que los ingenieros sigan siendo competentes en su trabajo.