La reciente situación de Highguard ha generado un debate intenso, especialmente tras los despidos en Wildlight. Muchos en las redes sociales han señalado a Geoff Keighley, presentador de los Game Awards, como parte del problema debido a su promoción del juego. Sin embargo, Michael Douse, director de publicación de Larian, ha defendido a Keighley, afirmando que culparlo por el fracaso del título es una simplificación errónea.
Douse argumenta que la exposición que Keighley proporcionó a Highguard fue crucial, sugiriendo que sin su promoción, el juego no habría atraído casi 100,000 jugadores concurrentes en su lanzamiento. A pesar de esto, muchos jugadores no quedaron satisfechos con el producto final, lo que pone de manifiesto que la responsabilidad del éxito o fracaso va más allá de una sola figura pública.
El director también abordó la falta de originalidad en Highguard, señalando que los desarrolladores enfrentan el desafío de crear algo que realmente resuene con el público, lo cual es complicado si no se tiene ya una base de jugadores. Douse concluyó que, aunque hay problemas en la industria, no se pueden asignar villanos fácilmente en este caso.