Build A Rocket Boy, el desarrollador detrás de Mindseye, se enfrenta a serias acusaciones tras la instalación de un software de vigilancia en las computadoras de sus empleados sin su consentimiento. Según un informe de GamesIndustry.Biz, los trabajadores descubrieron que la dirección había implementado el software Teramind, lo que causó una disminución en el rendimiento de sus herramientas de desarrollo, como Maya.
La revelación se produjo en enero, cuando el personal notó que sus sistemas funcionaban más lentamente. Tras las quejas, la administración admitió la instalación del software, aunque solo después de que los empleados lo descubrieran. Durante una videollamada interna, el co-CEO Mark Gerhard describió el software como una herramienta de "ciberseguridad mejorada" y manifestó que la confianza en el equipo era alta, salvo en un pequeño porcentaje que podría representar un problema.
Gerhard también mencionó que la compañía espera eliminar el software en un plazo de tres meses, dependiendo del éxito de Mindseye. La situación ha sido complicada, con alegaciones de mala gestión y despidos, así como un grupo de casi 100 ex y actuales desarrolladores que denunciaron un manejo desastroso de las redundancias y niveles insoportables de horas extras. Además, en la llamada, Gerhard afirmó sin pruebas que una "gran empresa estadounidense" había gastado más de un millón de euros en 2025, implicando actividad delictiva contra Build A Rocket Boy.