El estudio Rebel Wolves, conocido por su amor hacia los RPG, ha presentado su primer juego, The Blood of Dawnwalker, un ambicioso sandbox en el que el protagonista Coen, un híbrido entre humano y vampiro, lucha por rescatar a su familia y derrocar a un régimen sobrenatural autoritario. Este título busca innovar dentro del género en un momento de gran renacimiento para los RPG.
Konrad Tomaszkiewicz, fundador del estudio, destaca que la tecnología actual permite crear experiencias inmersivas que impactan emocionalmente a los jugadores. Aunque reconoce que la creación de historias es un desafío, considera que el resultado final es más convincente, ya que los jugadores creen en lo que ven en pantalla. Además, menciona la necesidad de nuevas ideas para mejorar la inmersión.
Durante las demostraciones, se evidenció un alto nivel de libertad para los jugadores, quienes podrán elegir cómo abordar las situaciones, ya sea durante el día con opciones sociales o por la noche con poderes vampíricos. Según Mateusz Tomaszkiewicz, director creativo del juego, después del prólogo, los jugadores tendrán la libertad de decidir cómo cumplir sus objetivos, sin la rigidez de las misiones tradicionales.