Los suscriptores de Game Pass recibirán una reducción en la tarifa del servicio, aunque con una notable excepción: los nuevos títulos de Call of Duty no estarán disponibles en el lanzamiento. En su lugar, llegarán un año después, coincidiendo con el lanzamiento de la siguiente entrega de la franquicia. Este cambio es uno de los primeros movimientos significativos de Asha Sharma, quien ha asumido el cargo tras un año complicado para Microsoft.
La decisión de Activision de retrasar la disponibilidad de Call of Duty en Game Pass parece estar relacionada con la disminución de la rentabilidad de títulos como Black Ops 6 y Black Ops 7. Los fanáticos han expresado su decepción, solicitando que se incluyan más títulos clásicos de la serie en el servicio. Actualmente, solo unos pocos juegos recientes están accesibles.
Se espera que Activision amplíe su catálogo de Call of Duty en Game Pass este año, lo que podría incluir clásicos como Modern Warfare 2 y Black Ops. Muchos de estos títulos aún tienen un precio elevado en el mercado, lo que podría atraer a más jugadores al servicio.