El parlamento de Turquía ha aprobado recientemente una nueva legislación que impone restricciones significativas a plataformas de juegos como Steam y Epic. Esta medida, que busca proteger a los menores, incluye la obligación de que las plataformas con más de 100,000 usuarios diarios nombren un representante local, cuya información de contacto debe ser accesible y reportada a las autoridades.
El incumplimiento de estas nuevas normas puede resultar en sanciones severas. Inicialmente, las plataformas recibirán una advertencia y tendrán un mes para corregir cualquier violación. Si no lo hacen, enfrentarán una multa de 10 millones de liras turcas, que podría aumentar a 30 millones si persiste el incumplimiento. Además, se contempla la posibilidad de limitar la velocidad de acceso a las plataformas en cuestión.
A pesar de las restricciones, los cambios en la legislación han resultado menos severos de lo que se temía. Las autoridades ya no podrán cerrar plataformas de juegos, y se ha eliminado la obligación de compartir datos con el gobierno. Aunque se han rechazado propuestas más draconianas, los juegos sin clasificación recibirán automáticamente una calificación de 18 años.