Dragon Age 2 ha generado opiniones divididas desde su lanzamiento, siendo considerado más un clásico de culto que un éxito rotundo como su predecesor. La presión por un desarrollo acelerado, con solo 16 meses para completar el juego, llevó a BioWare a tomar decisiones difíciles durante el proceso creativo.
En una reciente entrevista con TheGamer, el creador de la saga, David Gaider, reveló que las dificultades en la escritura fueron notorias. La intención inicial era crear un juego extenso, pero las limitaciones de tiempo obligaron al equipo a eliminar muchas misiones y elementos del guion. Gaider destacó la experiencia del equipo de escritura, que tuvo que adaptarse rápidamente a las nuevas circunstancias y trabajar eficientemente bajo presión.
El resultado fue un estilo narrativo "crudo" que, según Gaider, tiene tanto aspectos positivos como negativos. Esta forma de escritura ha sido reconocida por algunos críticos, como Fraser Brown, quien calificó a Dragon Age 2 como el título más atrevido de BioWare, elogiando personajes complejos como Anders.