La nueva expansión de Diablo 4, titulada Lord of Hatred, introduce dos clases completamente nuevas, además de realizar un importante refresco en las seis clases existentes. Entre las novedades, se destaca la clase de warlock, que promete una experiencia de juego con mayor complejidad y personalización gracias a su denso árbol de habilidades.
El diseño del árbol de habilidades del warlock ofrece múltiples opciones de ramificación, lo que permite a los jugadores crear construcciones únicas basadas en las habilidades y modificadores elegidos. Este enfoque busca que la personalización del personaje no dependa solo del equipo que se utilice, sino de las decisiones tomadas en el árbol de habilidades.
Los warlocks se diferencian notablemente de los necromancers en su estilo de juego. Mientras que los necromancers invocan esqueletos, los warlocks pueden abrir portales para liberar demonios y utilizarlos en combate. Habilidades como Wall of Agony, que crea muros impenetrables de demonios, y Fiend of Abaddon, que invoca a un gigantesco demonio, refuerzan su imagen como guerreros implacables en el campo de batalla.
Blizzard busca que esta clase represente una nueva era para Diablo 4, ofreciendo una experiencia más rica y variada que mantenga a los jugadores inmersos en el juego.