En marzo de 2009, en una entrevista exclusiva, Evan Lahti presentó una vista previa del juego Dragon Age: Origins, generando gran expectativa por su lanzamiento. Los cofundadores de BioWare, Ray Muzyka y Greg Zeschuk, compartieron su visión optimista sobre el futuro de la franquicia, mencionando que ya estaban planeando secuelas del juego. Muzyka afirmó que Dragon Age sería más que un solo título, sugiriendo que los jugadores experimentarían un progreso continuo a través de los diferentes productos de la saga.
Lahti, quien en ese momento era un joven periodista, recordó cómo fue su primer asignación para PC Gamer, donde tuvo la oportunidad de probar el origen del Noble Enano, una parte que muchos jugadores aún pueden recordar. A medida que se desarrollaba la conversación, se hizo referencia a nuevas características como la transferencia de datos guardados, similar a lo que se había implementado en Mass Effect.
La entrevista fue un vistazo a una era dorada de BioWare, antes de que ambos fundadores se retiraran apenas tres años después. Aunque el estudio ha cambiado, el legado de sus juegos sigue siendo relevante en la industria del videojuego.