La discusión sobre el uso de la inteligencia artificial en la industria de los videojuegos continúa, con voces como la de Howard de Bethesda, quien destaca la importancia de la intención artística humana en el proceso creativo. Aunque menciona que la IA puede ser útil para tareas de grandes datos que consumen tiempo, enfatiza que la creatividad debe permanecer en manos de los artistas humanos.
Howard también señala que el desarrollo de herramientas de IA es un proceso aún incipiente, y aunque no están ignorando su potencial, su enfoque actual es utilizarla para mejorar la eficiencia en ciertos aspectos. La IA no se está utilizando para generar contenido directamente, ya que creen que la esencia del arte proviene de la intención humana.
El debate sobre la IA en los videojuegos se complica, ya que figuras como Tim Sweeney de Epic sugieren que todos debemos adaptarnos a esta tecnología. En contraste, Dan Houser, cofundador de Rockstar, ofrece una crítica más humorística al compararla con una enfermedad, sugiriendo que su implementación puede ser peligrosa.
A medida que la tecnología avanza, persisten interrogantes sobre cómo proteger la creatividad humana frente a herramientas automatizadas, un dilema que la industria debe abordar con cuidado.