El año 2025 ha culminado con la industria de los videojuegos enfrentando un panorama complejo. A pesar de los desafíos económicos que han llevado a despidos y cierres de estudios desde 2022, hay indicios de cambio. La adopción de la inteligencia artificial generativa ha mostrado resultados significativos, con juegos que revelaron su uso en Steam generando aproximadamente $660 millones.
Sin embargo, este avance no se ha logrado sin controversias. Mientras algunos desarrolladores, como Hidden Door, han buscado formas éticas de implementar la inteligencia artificial, otros, como Embark Studios, han continuado avanzando sin abordar completamente los problemas éticos y financieros. Esta dualidad en la industria refleja las tensiones entre innovación y explotación, un tema recurrente en el sector.
A pesar de estos retos, hay un sentido de esperanza entre los optimistas del desarrollo de videojuegos, quienes ven el potencial de un nuevo mundo en formación. La industria, aunque dolorosa en su proceso de transformación, continúa evolucionando y adaptándose a las nuevas realidades del mercado.