La escasez de componentes clave está afectando a la industria de los videojuegos, lo que podría obligar a Sony a retrasar el lanzamiento de su próxima consola de PlayStation hasta 2028 o 2029. Este posible cambio se debe a la creciente inversión en tecnología de inteligencia artificial, que ha provocado una escasez de RAM. Según un informe de Bloomberg, este retraso podría interrumpir los planes de Sony para mantener el compromiso de los usuarios entre generaciones de hardware.
Por otro lado, Nintendo está considerando aumentar el precio del Switch 2 en 2026, también como respuesta a la escasez de componentes y el aumento de precios. El presidente de Nintendo, Shuntaro Furukawa, mencionó que la presión sobre la rentabilidad podría aumentar si la situación de los precios persiste más allá del año fiscal actual. Sin embargo, aclaró que no se ha tomado ninguna decisión sobre un cambio de precio en este momento.
Representantes de Sony y Nintendo no han respondido a las solicitudes de comentarios sobre estos temas. La industria de la electrónica de consumo enfrenta advertencias sobre las posibles repercusiones de la falta de componentes en la rentabilidad, lo que ha llevado a analistas a predecir que los precios de los chips de memoria podrían aumentar significativamente.