La película Mortal Kombat 2 ha generado reacciones mixtas, especialmente en relación con el personaje de Cole Young. A pesar de ser el protagonista en la primera entrega, en esta secuela su presencia es mínima y se convierte en un personaje de fondo, lo que ha sorprendido a muchos fans. En una breve aparición, Raiden menciona su nombre y un par de detalles sobre su vida, dejando poco impacto en la trama.
En un giro inesperado, Cole Young se enfrenta a Shao Kahn en una de las etapas icónicas de la serie, el Dead Pool. Este enfrentamiento termina de manera brutal cuando el villano lo derrota, llevándose su cadáver a un destino incierto. La escena ha sido recibida con entusiasmo por algunos espectadores, quienes celebran su eliminación tras una primera película que lo centraba demasiado.
La transición de Cole Young de protagonista a personaje secundario ha suscitado reflexiones sobre la dirección que está tomando la saga. A medida que avanza la película, parece que el enfoque se aleja de su historia personal y se enfoca más en otros personajes y combates de Mortal Kombat.