La tensión en Obsidian Moon se intensifica a medida que los jugadores asumen el papel de Sam, un detective que debe resolver un caso de asesinato mientras gestiona sus limitados recursos. Cada decisión que toma consume tiempo, y el final del día se traduce en la necesidad de cubrir gastos básicos como el alquiler y la comida.
El juego, que ofrece una experiencia de noir auténtica, sumerge a los jugadores en una oficina de los años 30, donde deben investigar a través de informes y evidencia. A medida que se descubren pistas, los jugadores pueden combinarlas para hacer deducciones, lo que añade un nivel de complejidad a la resolución del caso.
La mecánica de juego fomenta la rapidez y la eficiencia, ya que los jugadores solo reciben dinero al cerrar un caso. Esto crea una presión constante, ya que cada acción tiene un impacto directo en su situación financiera y su capacidad para avanzar en la investigación.
A pesar de algunas frustraciones por posibles callejones sin salida, el sistema libre de Obsidian Moon ofrece a los jugadores la oportunidad de experimentar la narrativa de manera única, donde cada elección puede llevar a diferentes resultados en la búsqueda de la verdad detrás del asesinato.