El lanzamiento de Project Genie por parte de Google ha generado reacciones en la industria de los videojuegos, provocando una caída en las acciones de varias empresas del sector. Esta herramienta de inteligencia artificial generativa permite crear entornos virtuales interactivos a partir de textos o comandos, pero su uso ha suscitado preocupaciones sobre la calidad y la originalidad de los contenidos producidos.
Inmediatamente después de su presentación, algunos usuarios comenzaron a utilizar Genie para generar imitaciones cuestionables de videojuegos icónicos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild y Super Mario 64. Durante una reciente llamada de ganancias, Karl Slatoff, presidente de Take-Two, enfatizó que las herramientas como Genie no deben compararse con los motores de videojuegos tradicionales, señalando que Genie está en una etapa temprana de desarrollo y no reemplaza el proceso creativo necesario para la creación de videojuegos.
Slatoff subrayó que hay muchos más elementos en el desarrollo de juegos que van más allá de la creación de mundos, sugiriendo que la verdadera esencia del diseño de videojuegos no puede ser alcanzada solo con herramientas de replicación. Con la tecnología aún en evolución, el futuro de la creación de videojuegos sigue siendo incierto.