En 2025, se reveló que Bungie había utilizado el trabajo de la artista Antireal en su videojuego Marathon, de una manera que implicaba una copia directa. Este incidente no fue aislado, ya que anteriormente se habían presentado situaciones similares con Destiny 2. Bungie admitió el robo, indicando que un artista despedido había sido el responsable, y se comprometió a realizar una revisión exhaustiva de los activos de Marathon.
Meses después, Antireal anunció en X que el problema se había solucionado satisfactoriamente. Aunque no se han dado detalles específicos sobre el acuerdo, se ha confirmado que su nombre aparece en los créditos del juego como consultora de diseño visual, lo cual es un gran logro para cualquier artista. Este reconocimiento es significativo, especialmente en un lanzamiento de videojuego con un estilo visual tan distintivo.
Sin embargo, la situación no terminó ahí. El 24 de diciembre, Antireal descubrió que su arte había sido utilizado en un controlador licenciado de Xbox, lo que la llevó a expresar su frustración en redes sociales. Este nuevo uso de su trabajo ha generado más complicaciones en un asunto que ya resultaba problemático.