En la nueva demostración del juego de simulación de minería I'm a Wizard, But I Dig, los jugadores asumen el papel de un mago que excava en busca de recursos valiosos. Comenzando con un simple pico, los usuarios exploran un mundo lleno de sorpresas, como un pato mágico que intercambia metales por monedas.
A medida que avanzan, los jugadores pueden mejorar su resistencia y la capacidad de carga de materiales, como mineral de hierro y rubíes. Esta mecánica permite una experiencia más fluida y emocionante, donde se pueden realizar túneles y estrategias de minería similares a las de Minecraft.
Sin embargo, la demostración termina abruptamente al encontrar un aura azul, que indica el límite del mapa. A pesar de la simplicidad del concepto, los jugadores han reportado disfrutar de la mecánica de juego, lo que sugiere un potencial atractivo para una versión completa en el futuro.