La reciente actualización de Counter-Strike 2, lanzada el 22 de octubre, ha desencadenado una crisis en el mercado de skins, con una pérdida de más de 2400 millones de dólares en pocas horas. Este cambio, que permite intercambiar menos skins comunes por raras, ha facilitado el acceso a objetos muy codiciados, lo que ha afectado drásticamente su valor.
Desde la implementación de esta nueva mecánica, el valor total de las skins ha caído de un máximo de 6057 millones de dólares a cifras alarmantes, según datos de Pricempire.com. La situación ha generado un caos que refleja el impacto de la actualización en la economía del juego, que ha sido objeto de especulación y apuestas en línea.
Valve ha mostrado su intención de combatir la especulación en el mercado de skins, buscando que las transacciones se realicen dentro de su plataforma. Sin embargo, el resultado de esta última actualización ha llevado a una situación inesperada en la que la dificultad de obtener skins exclusivas se ha reducido, afectando a los valores previamente establecidos.