El CEO de OpenAI, Sam Altman, ha expresado su preocupación sobre el actual auge de la infraestructura de inteligencia artificial, calificándolo de "tontería insostenible". Durante una entrevista, destacó que muchos proveedores de neocloud están anunciando capacidades masivas sin contar con los ingresos o clientes necesarios para respaldarlo.
Altman aseguró que la expansión de OpenAI es rentable y responde a una demanda real, a diferencia de otros actores en el sector que parecen tener una mentalidad de "el costo no importa". Afirmó que la compañía está construyendo grandes cantidades de capacidad incluso a precios más altos. Sin embargo, advirtió que un recorte en costos y un aumento en la eficiencia podrían convertir las inversiones actuales en riesgos significativos.
Además, enfatizó que un posible declive en el mercado podría afectar la capacidad de OpenAI para financiar la infraestructura ya comprometida, aunque considera que este riesgo es manejable. Por ahora, OpenAI no planea vender capacidad a terceros, aunque Altman no descartó esta posibilidad en el futuro. Su tono se ha vuelto más cauteloso, especialmente tras las críticas del CEO de Anthropic, Dario Amodei, quien lo acusó de tomar decisiones arriesgadas en este ámbito.